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No hace mucho hablaba con el artista Daniel Juárez y en la conversación apareció el tema de las revistas de arte, de cómo aquí no se produce ninguna que sea atractiva, crítica e informativa todo a la vez. Entonces me recordó de un sitio que yo había olvidado, pero donde se encuentra material extranjero de la mejor calidad, sobre todo en revistas de arte y de diseño. Es el kiosco que hay delante del Hotel Alvear en la avenida del mismo nombre, esquina con Ayacucho.
Ahí estuve hablando con el dueño, Romeo Leandro, cuyos padres establecieron el kiosco hace 43 años. Romeo, que tiene 35, lleva trabajando ahí desde los 14, ¡21 años! Así que conoce el negocio de las revistas de importación al dedillo.
Evidentemente son caras, pero según los intereses de cada quien, o su trabajo, en realidad vale la pena invertir en conocer lo que está pasando en otras partes del mundo. Lo que a mí más alegría me dio fue encontrar dos de mis revistas favoritas: The New Yorker, que es la cartelera de Nueva York, a la vez que una revista literaria, y Artforum, revista de actualidad sobre el mundo del arte, pero también con un contenido crítico y teórico bastante serio. Lo bueno de vivir en una gran ciudad es que si uno busca, encuentra lo que necesita.


Postal melódica

feb 25, 08:41


Buscando, como es mi costumbre, en una librería de viejo, encontré esta postal melódica, que lo es porque sobre la imagen lleva una película de plástico que en realidad es un disco de 45 rpm. Me gusta mucho esa imagen de una Avenida Corrientes que todavía tenía glamour. (Por cierto, ahora el tráfico fluye en la dirección contraria, hacia el Obelisco, a esa altura de la calle donde aún está el Metropolitan.)



En el reverso pone que la grabación es de El choclo, uno de los tangos más famosos. No tengo un tocadiscos, así que no sé si todavía se podrá oír. También pone que se puede escuchar perfectamente más de 200 veces, así que de alguna manera, la grabación caduca.


Séptimo Círculo

sep 4, 20:25

No hace muchos días, Eduardo Orenstein me regaló un libro de la colección Séptimo Círculo (sección administrativa del infierno adonde van a parar los violentos), de Emecé. Yo había visto libros de esta colección en las librerías de viejo, me gustaban las portadas, pero no les presté más atención. Séptimo Círculo, colección de novela policiaca, fue dirigida por Borges y Bioy Casares entre 1945 y 1956, o también, entre los números 1 y 139.
Me ha parecido interesante reside ver qué es lo que les interesaba a esos dos lectores empedernidos en esa época. Orenstein me regaló el número 77, El caso de las trompetas celestiales, de Michael Burt, un autor del que no he encontrado prácticamente nada en la red. La novela trata de un escritor que investiga la aparición de unas brujas que vuelan montando palos de escoba, en la zona de Sussex, Inglaterra, donde vive. Está llena de disquisiciones sobre magia negra y especulaciones bastante largas y detalladas sobre si las leyendas y los textos antiguos pudieran contener algo de verdad; además, el libro es un pequeño tratado sobre los diversos cultos al diablo. Como narración no es gran cosa. Lo divertido está en todo lo demás, y supongo que Borges y Bioy la incluyeron en su colección por
eso. Normalmente estas colecciones incluyen sobre todo a autores de lengua inglesa, y ésta no es una excepción. Hay algunos franceses, sin embargo y, sorprendentemente, tres libros de autores argentinos: (48) El estruendo de las rosas, de Manuel Peyrou, novela de la que, curiosamente, el Instituto Cervantes posee la versión inglesa (31) Los que aman, odian, de Bioy Casares y Silvina Ocampo (123) La muerte baja en el ascensor de María Angélica Bosco además de (14) El asesino desvelado, del uruguayo Enrique Amorim. Buscando en la red, he encontrado a varios aficionados a Séptimo Círculo, que tiene todas las de estarse convirtiendo en una colección de culto. Hay una lista de los números editados por Borges y Bioy. Aquí hay algo sobre la historia de la colección. Hay un listado completo de la colección, y un foro donde los aficionados van rastreando los libros.