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Yirar

oct 2, 18:27

El domingo pasado en el suplemento Radar, del diario Página 12, apareció un artículo de Guillermo Saccomanno acerca del poeta Mario Trejo. Al principio de ese artículo Saccomanno se queja, y no lo culpo, de la importación (más bien académica, dada la influencia en los últimos años de los escritos de Walter Benjamin) de la palabra francesa flâneur, que significa paseante urbano desocupado, observador, producto del París reurbanizado de mediados del siglo XIX. Benjamin cuenta que en la década de 1840, pasear lo más despacio posible estaba tan bien visto, como signo de que no se tenía prisa por llegar a ningún lado, de ocio, que se puso de moda salir a la calle con una tortuga atada a una cuerda.
Saccomanno dice que para qué vamos a usar la palabra flâneur, si en lunfardo, o sea en argentino, o sea en lengua española, ya tenemos la palabra yiraje. Según un diccionario de lunfardo, yirar es andar. Demasiado vago. Se podría especificar el significado para convertirlo en pasear, ir a dar una vuelta, algo así. El otro día un taxista me dijo que los taxis vacíos que circulan despacio por el carril de la derecha en busca de clientes están yirando: la lentitud, entonces, es lo que distingue el yiraje de cualquier otro emprendimiento peatonal.
He preguntado por ahí cómo sustantivar el verbo yirar. Por un lado está yiraje, como lo usa Saccomanno, que le da un carácter canalla (muy merecido también para flâneur) a la palabra. Otra opción sería, quizá, yireo, pero suena bastante peor. Después, alguien que yira podría se un yirante, que encaja bien con paseante. Hay que recordar que el flâneur es una especie de depredador pasivo, y que eso lo distingue de cualquier otro paseante, y por eso también la distinción entre yirante y paseante.
Pero hay que ir con cuidado, porque el mismo diccionario lunfardo que he consultado dice que una yiranta es una prostituta (como también lo sería una yiradicta). Aquí tenemos ese clásico problema de la diferencia entre un hombre público y una mujer pública. También se podría argumentar que la prostituta en la calle es una depredadora pasiva, pero no quiero entrar en eso. Mejor me parece aceptar que yirante y yiranta pueden ser paseantes a la busca de vistas o momentos interesantes de la vida urbana.
Yo tengo bien claro que , muchas veces, cuando no tengo nada para escribir en este blog, no me queda otra que salir a yirar para ver si encuentro tema. Mi otro blog podría llamarse perfectamente Yirante Extranjero.

Yirando por la red:
Yira yira, un tango de Enríque Santos Discépolo, para quien yirar es dar vueltas cuando se está desempleado y sin dinero.
El blog de Yirá
Yira-yira por la ciudad
Flâneur


6 Respuesta a "Yirar"

  1. andrés dice:

    Ando leyendo un libro de Marcos Mayer llamado John Berger y los modos de mirar. En el libro nombran a Benjamin y cómo Berger lo ha abordado desde diferentes ángulos. El libro mismo hay que leerlo de a pocos dejando decantar un poco lo que se ha leído cada vez para poder avanzar luego. Un poco digamos, yirando por las páginas.

    Por otra parte tengo la fortuna de tomar clase con Eduardo Molinari, un artista que de golpe puedes conocer. Ha llevado a clase varios libros, en la primera página de éstos siempre está su ex-libris, una tortuga, supongo que tiene todo el sentido del yirante. Su blog mismo (http://archivocaminante.blogspot.com/) es una invitación a la contemplación o por lo menos a detenerse a mirar, a tomar conciencia (como se lee en el prefacio de “los modos de mirar”) sobre la interdependencia visual de las cosas.

  2. cr dice:

    Interesante queja la de Saccomanno, no la había leído.

    En mi caso el término yirar por mucho tiempo estuvo asociado a la última acepción que mencionás. Por años pensé que el tango hablaba de una “yiranta” y no de “yirar”, por suerte un día se empieza a poner más atención a las cosas y las palabras adquieren nuevos significados.

    Recuerdo ahora, que de pequeña mis compañeros de colegio me decían tortuga por mi andar lento, se ve que siempre fui así de yirar.

  3. Roger dice:

    Sí, creo que el tango de Discépolo va sobre una yiranta. La idea en este post era un poco abogar por la incorporación de la palabra al léxico con ese sentido de flâneur. Y eso incluye la despenalización del uso de la palabra cuando se refiere a mujeres, ¿no? ¿O es que sólo los hombres pueden salir a pasear? :-)

  4. Roger dice:

    Andrés,
    he estado mirándome el trabajo de Eduardo Molinari en su blog y me parece sumamente interesante. Tendrás que presentármelo.

  5. Carlos dice:

    Bueno, en realidad la prostituta es un “yiro” en buen lunfardo. Y la vuelta no es “yiraje” sino “yire”. Por lo tanto está disponible la palabra “yirante”, que, para más datos, es masculina y femenina, al igual que “presidente”, “intendente”, “estudiante” y tantas otras que se derivan del verbo correspondiente. Por eso, ni siquiera hace falta agregar la variación “yiranta”, aunque el mal uso de “presidenta” o “intendenta” lo esté recomendando. Jusdtamente, palabras como “yirante”, que se derivan del verbo y terminan con “e” son las menos sexistas, pero la gente insiste con esto de “presidentA”, “intendentA” y “yirantA”.
    Saludos,
    Carlos

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