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Tenemos muchos curadores, jóvenes y mayores, y algunos muy buenos. Pero no tenemos la infraestructura ni los presupuestos para que puedan trabajar con efectividad en el estudio, la divulgación y la promoción del arte argentino, y menos del latinoamericano.

Por eso yo crearía un centro de experimentación de la curaduría en el CCB. Ahí 12-15 curadores podrían trabajar en equipo e individualmente. Los curadores podrían participar en el programa durante un máximo de 3 años. Cada uno participaría en 3 muestras curadas en equipo el primer año; 2 muestras en equipo y una individual el segundo. El tercer año, el Ministerio decidiría quién continúa y quien no. La mitad de los curadores continuarían un año más, y el mismo número entraría como curadores de primer año. Y así sucesivamente.

Los curadores participantes recibirían un sueldo de supervivencia por su trabajo, digamos unos 7 mil pesos actuales. Cada grupo de curadores, o cada curador cuando sólo sea uno el que dirige una muestra, tendría a su alcance un presupuesto y una serie de recursos y personal técnico.

Cada equipo presentaría al Ministerio dos o tres propuestas de muestra, y el Ministerio, en conversación con el equipo, decidiría qué propuesta se lleva a cabo. Si hay que hacer tres muestras al año, una debería incluir patrimonio del país, otra arte contemporáneo y otra sería la exploración de un tema. Otros criterios, claro, se podrían sugerir.

Las muestras se harían en el CCB y luego saldrían de gira por el resto del país, de manera que, con el tiempo, el Ministerio pudiera tener toda una serie de muestras recorriendo las salas de exposición de pueblos y ciudades de toda la Argentina.

Evidentemente, el sueldo que se ofrece a los curadores no es muy amplio, y su dedicación no sería exclusiva. Pero la calidad de su trabajo sería medida en las muestras. También, es necesario que los curadores estén en contacto con distintas instituciones, galerías, talleres y demás: que estén al tanto de lo que ocurre a su alrededor, de lo que está pasando en la cultura, lo que se está pensando y lo que se está haciendo.

De esta manera, no sólo tendríamos un programa de formación de curadores, sino también uno de preparación de muestras para todo el país.

Otra cosa: los curadores que completen los 3 años, podrían pasar un cuarto año preparando un libro sobre un tema de su elección: un libro de arte, de artista, en color. Un libro que sume al arte de nuestro país, y que sirva para darlo a conocer en el resto del mundo.


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