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Hay en el Jardín Botánico un monumento extraño, bello, casi fascinante. O antes que casi, debería decir fascinante, pero de otra manera, algo así como encontrar en la puerta de casa a ese perro que habíamos perdido un año antes, o que un familiar al que no vemos desde hace tiempo y en el que no teníamos mucha fe ha escrito un libro potente y verdadero, quizá muy breve. Se trata del monumento que la comunidad austro-húngara donó a la Argentina en su Centenario, el de 1910: un indicador meteorológico.
Esta obra no sólo estaba a la altura de lo que se esperaba de la arquitectura de su tiempo, sino que también incluía las últimas tecnologías en la medición del clima y del tiempo. En los paneles laterales llevaba aparatos para medir el clima; en la parte superior, por encima del nombre de las principales capitales del mundo, un reloj que daba la hora en cada una. Esas capitales son Buenos Aires, Viena, Madrid, Nueva York, Roma, Tokio, París y Londres. Faltan Berlín y Moscú, pero siendo esas dos rivales geoestratégicas de Viena en aquel momento (y culturales también, claro), eso no debe sorprendernos.

En la parte alta tiene una esfera celestial que apunta más a lo mítico que lo ya sabido y observable en la época. Lleva una banda todo alrededor con los signos del zodíaco. Dentro, está la tierra.

Originalmente yo había escrito esto:

Esto apunta casi a una concepción pre-copernicana del cosmos, lo cual deja claro que es más que nada decorativo. Ahí se ve la combinación decimonónica de elementos de nueva tecnología y decoraciones clásicas o míticas. Era una forma de hacer aceptables los grandes cambios económicos y sociales que se sucedieron durante el siglo XIX. En el XX ya no hacían tanta falta: la gente estaba acostumbrada a lo nuevo y no sólo lo esperaba, sino que, como nos pasa ahora, lo exigía.

Pero Aqui ha tenido la cortesía extrema de corregirme en un comentario al post, con lo siguiente:

El zodíaco es un objeto astronómico que no tiene nada que ver con la astrología, ya que se trata de las constelaciones por las que pasa el sol a lo largo del año (la eclíptica.) Lo que me lleva a la segunda: la tierra en el centro de la Esfera Celeste es una representación común hoy en día y no es una cuestión pre-Copernicana.

Dejo el final del artículo tal y como estaba:

Walter Benjamin en los años 1920 pudo decir que lo nuevo es siempre el retorno de lo mismo. Cada nuevo invento, cada moda, se presenta como salvador de algo, si no de la humanidad, o por lo menos de una situación. Pero esta es una esperanza falsa, ya que ese invento solucionará un pequeño problema, creando otros tantos y prolongando indefinidamente la verdadera solución. Hoy muchos tendemos a descreer de esta versión del progreso, pero en la época del Centenario, no creer en eso era casi peor que ser ateo. Dios estaba por el progreso, y el progreso era hacia Dios, hacia el fin de los tiempos y el advenimiento del Reino de Dios. Los más recientes relatos neoliberales del Fin de la Historia van por ese camino, también.

Este indicador meteorológico estuvo emplazado originalmente en Alsina y Perú, y luego lo cambiaron a Rodríguez Peña y Paraguay. La ficha del índice de monumentos del Gobierno de la Ciudad dice que ahí el Ingeniero Alberto Natale retiró los instrumentos de medición y los relojes. He buscado ese nombre en internet, pero sólo me aparece un abogado Alberto Natale que fue intendente de Rosario durante la dictadura militar.


3 Respuesta a "Indicador meteorológico del Centenario"

  1. Aqui_c dice:

    Lindo artículo… Sólo una corrección: El zodíaco (http://soloexactas.com.ar/2008/06/09/como-funciona-el-zodiaco/) es un objeto astronómico que no tiene nada que ver con la astrología, ya que se trata de las constelaciones por las que pasa el sol a lo largo del año (la eclíptica.) Lo que me lleva a la segunda: la tierra en el centro de la Esfera Celeste (http://es.wikipedia.org/wiki/Esfera_celeste) es una representación común hoy en día y no es una cuestión pre-Copernicana.

    Por el resto, siempre es lindo enterarse de estas cosas, a las puertas del bicentenario. Es una lástima que no tenga los instrumentos de medición, si descubres dónde están… :)

  2. Roger dice:

    Gracias Aqui. He insertado parte de tu comentario en el post para que la información con la que me corriges no quede sólo en los comentarios. Te agradezco un montón que me hayas sacado de mi error, que viene tanto de la ignorancia como de un prejuicio social-estético.

    Un abrazo
    rc

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