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Edificio Otto Wulff

feb 20, 20:14

No sé si llamarlo edificio singular, edificio extraño, cosa rara, o fascinante: el edificio Otto Wulff (Avenida Belgrano, esquina Perú). Hacía tiempo que quería escribir sobre él, y por no sé cuantas razones no lo había hecho, pero ayer me llamó el arquitecto Fernando Lorenzi y, entre otras cosas, me urgió para que pusiera manos a la obra. No sólo eso, sino que buena parte de la información que anoto aquí me la proporcionó él. De todas maneras, si hay algún fallo, es mío… y espero que las interpretaciones también.

El Otto Wulff fue la sede de la legación del Imperio AustroHúngaro, desde que se inauguró el edificio hasta que el imperio se derrumbó en 1918-19, con el fin de la Primera Guerra Mundial. El edificio queda, sucio como está, y parece una especie de monumento funerario en honor del imperio. Por dentro no es gran cosa, pero por fuera sigue siendo un ejemplo espectacular del Jugendstil, estilo joven, estilo nuevo, Art Nouveau.

Fue, con una de las primeras estructuras de hormigón armado que se construyeron en Buenos Aires, diseñado por el arquitecto danés Morten Rönnow, autor también de la Iglesia Dinamarquesa en San Telmo. Las figuras del exterior son todas de cemento, no de piedra, como cabía esperar: supongo que ya que estaban con las últimas tecnologías de la construcción, decidieron utilizarlas para todo. De esas figuras, las más llamativas son los ocho atlantes que están casi a nivel de calle. Cada uno representa uno de los artes y oficios relacionados con la construcción: herrero, carpintero, albañil, forjador, aparejador, escultor, y en la ochava, el arquitecto y el jefe de obras.

Más arriba, en el fuste, hay unas esculturas de cóndores de 5 metros de altura. Lorenzi dice que estaba fascinado con la fauna que encontró en la Argentina, así que también incluyó osos, loros, pingüinos y lechuzas. En el mismo nivel, más o menos, se pueden ver unos indios. Hoy eso parecería extraño, pero en la época todavía tenía vigencia el mito del buen salvaje (bueno, todavía la tiene, pero en otro sentido), y les habrá parecido normal representar naturaleza y figuras indígenas una junto a otra.

Arriba del todo hay dos torres, cada una con un depósito de agua para ser utilizada en caso de incendio. Coronando la cúpula más cercana a la calle Perú hay un sol, en honor al Káiser Francisco José, mientras que la otra tiene una corona (parece que se perdió la luna original), por la Emperatriz Sissi: en conjunto ambas columnas celebran la alianza imperial entre Austria y Hungría. La primera parece más grande, por su ubicación, pero en realidad las dos son del mismo tamaño.

Cuando se construyó, con casi 60 metros de altura, y durante algunos años, este edificio fue el más alto de Buenos Aires.

Por cierto, Robert Wright cuenta un encuentro fortuito con el nieto, también arquitecto, de Rönnow; y una oportunidad que tuvo de entrar en el edificio y subir a uno de los últimos pisos.

También, más adelante escribiré sobre la casa que ocupó este mismo solar y sus ilustres moradores.


1 Respuesta a "Edificio Otto Wulff"

  1. Bocio dice:

    Loable la tarea de reproducir la info y demos gracias al arq. Lorenzi. Es poco y nada lo que se conoce de este edificio, así que bienvenido el post. Saludos, muy buena la web, estoy descubriéndola.

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