Go to content Go to menu

De nuevo

feb 19, 09:54

Al principio de vivir en una ciudad, uno se fija sobre todo en las diferencias, grandes y pequeñas, entre esa ciudad y el lugar donde uno vivía antes. También se presta atención a la historia, los monumentos, los edificios importantes. Ese ha sido el punto de vista de Buenos Aires Ideal. Ahora toca cambiarlo.

Siempre seguí una regla: escribir en positivo sobre la ciudad, no quejarme. Ahora que retomo el blog, pienso mantener esta regla, pero con algunos matices. Evidentemente, hay cosas que no funcionan y que conozco mejor que al principio, por pura proximidad. A veces hay ideas, proyectos de ciudad, que funcionan mejor que otros, aunque se implemente el menos propicio; también escribiré sobre estas cuestiones. Lo que se me ocurre no es hacer un blog para turistas, aunque sean locales, sino para las personas que vivimos en Buenos Aires.

Se ha lamentado, por ejemplo, la desaparición de los antiguos coches de la Línea A del Subte. Yo también lo lamento, eran hermosos, por viejos y desgastados que estuvieran. Al mismo tiempo, reconozco que hacía falta cambiarlos. Los interiores de esos coches son de madera, que, en caso de un accidente, podría astillarse y lesionar a muchas personas. Por seguridad había que cambiarlos.

La línea de Metrobus de la 9 de Julio me parece menos necesaria. El Subte C ya cubre ese recorrido. Y levantar los árboles, por muy bien que se los trasplante, no tiene sentido, en una avenida con tanto tráfico y la contaminación que éste genera.

Ayer me reía con unos amigos de que tengo suerte de vivir en Constitución. En este barrio todavía se ve mucha basura por la calle. Buena parte de mi trabajo como artista tiene que ver con la basura y con objetos encontrados en la calle, así que me va bien vivir en este barrio. No deja de sorprenderme, cuando voy por otras partes de la ciudad, lo limpias que están las calles. Como artista, lo lamento; como ciudadano, lo aprecio.

Puede parecer una tontería esto último, pero creo que sirve para ejemplificar el tipo de ambivalencias con las que nos encontramos los habitantes de cualquier gran ciudad. Lo privado y lo público, el interés personal y el general, no siempre coinciden. De eso también quiero escribir en los meses venideros.

Hay partes de la ciudad que me interesan más que otras, por supuesto: el sur más que el norte, el este más que el oeste. Con todo, siempre que vaya por esas secciones que tiendo a recorrer menos, intentaré contar algo sobre ellas. Sigo caminando mucho, aunque mis ocupaciones me limiten el tiempo que tengo para pasear y las zonas por donde voy. Y eso es lo que nos ocurre a la mayoría, ¿no? Las mil y una cosas que tenemos que hacer nos limitan las rutas que seguimos a diario, nos empequeñecen la ciudad.

Retomar este blog es, también, un esfuerzo por ir más allá de mis rutas habituales, por ampliar mi ciudad, mi experiencia de la ciudad.


3 Respuesta a "De nuevo"

  1. Marcos dice:

    Contento de que vuelvas a escribir en tu blog. Supongo que hay mucho para actualizar.
    Saludos

  2. lucia dice:

    Siempre ame Buenos Aires.Soy del interior vivo en un pueblo de menos de 16.000 habitantes y me encantaria poder vivir en la ciudad en la cual se encuentra mi familia.Siempre es asi el que vive en una ciudad quiere vivir en un pueblo y el que vive en un pueblo en mi caso quiero irme a la mierda . lindo blog saludos

  3. Clarisa Ralton dice:

    Gracias por expresarte como lo hacés. Amo Buenos Aires, aunque soy del interior y en 2014 he vuelto a mis pagos por decisión propia. Buenos Aires es una ciudad muy bella. Lo que pasó con la Avda. 9 de julio me parece imperdonable. Sigo sintiendo tanta tristeza como cuando comenzaron las obras del metrobus por la cantidad de árboles autóctonos y magníficamente floridos que perdimos. Junto a las plantas de sus canteros, conformaban un verdadero jardín que atravesaba la ciudad de norte a sur o viceversa. Ese metrobus e´pecialmente es una obra depredadora, frente a la cual me he sentido impotente. Otra de menor magnitud pero igualmente depredadora es la usurpación del Museo Metropolitano de Arte, un magnífico palacete del academicismo francés, para transformarlo en lujosos departamentos privados. Los porteños callan al respecto, tal vez sus privilegios de clase sean tan fuertes que no les importe que perdamos un museo y un edificio fantástico con un jardín paradisíaco. Claro, esta en Barrio Parque, tal vez el más caro de Buenos Aires y representa un gran negocio para el jefe de gobierno, que no deja de serr uno de ellos. Te felicito por tu blog y adelante. Yo también fui turista, por 25 años, en Buenos Aires.

Leave A Reply

Ayuda Textile