Carne
mar 5, 09:09

Anoche llegué a casa tarde y agotado. Cometí el error de ponerme la Converse, pensando que no caminaría demasiado, y todavía me duelen los pies. Lo bueno fue que al revisar el correo me encontré con esta foto, regalo de Alejandro Machado.
Machado tiene un montón de blogs dedicados cada uno a un arquitecto de Buenos Aires (el enlace es a uno de ellos, y de ahí se puede viajar a los demás). Tengo que escribir un post sobre él y sus blogs… se lo he dicho pero no me hace caso (sonrisas).
El caso es que en el post de ayer, hablaba de un taxista que me recomendó varios restaurantes, y uno era El Español; precisamente es de ahí la foto que me envía Machado… ¡me encantó esa casualidad! Hoy he quedado a comer con unos amigos de Nueva York e intentaré que el festín sea en ese sitio.
Iba a escribir que esto de la carne en Argentina es extraordinario y brutal, pero eso lo sabe todo el mundo. Lo diré igual: Esto de la carne en Argentina es extraordinario y brutal. Lo que más me gusta es la institución del asado con amigos. Una celebración instantánea. Sólo hace falta juntarse 3 ó 4 personas alrededor de una parrilla, vaso de vino en mano, y ¡ya estamos! Yo que soy un amante de la conversación (Carolina dice que, más bien, del monólogo), y de la comida, encuentro en estas reuniones alegría para el cuerpo y para el espíritu. Suena como un lugar común y lo es: el asado es un lugar de comunidad.
En su mail Machado dice lo siguiente: “No sé, me pareció que te podía servir, por la relación de los argentinos con la carne, porque el lugar se llama “El Español” y está en Rincón y Alsina, porque la foto rebosa carne, el detalle de la balanza, el segundo plano…” Sí, como dije arriba: extraordinario y brutal.
